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Contradanza de las Varas

19 Nov

 

 

 

 

 

 

Contradanza de las Varas.

Por:  Sulma Denice Gutiérrez Anaya.

Poster. Identidad cultural. Sulma Gutierrez

 

 

 

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Cartel Científico

12 Nov

Un breve modelo de cartel inspirado en la charla con el Dr. Felipe López Veneroni

Propuesta de aprendizaje por vinculación

Propuesta de aprendizaje por vinculación

Rodrigo Velasco

¿Por qué investigar sobre la identidad cultural de un pueblo?

12 Nov

“Un pueblo no es verdaderamente libre mientras que la libertad no esté arraigada en sus costumbres e identificada con ellas.” Mariano José de Larra.

Cristo del cajoncito. Tequixquiac Edo. Méx.

Lo que se espera a futuro al realizar la investigación de Contradanza de las Varas en Tequixquiac es usar teorías sociales, antropológicas y principalmente comunicativas donde se puedan abordad el uso e interpretación de las identidades culturales no solo de los danzantes sino de todos los habitantes a los que son miembros de esta comunidad y que por tanto de una u otra forma los identifica.

Así pasa a nivel macro, con todas las tradiciones y costumbres de los diferentes lugares que hay en el país, una tradición fortalece la identidad de un pueblo, arraiga sus orígenes y mantiene encendida la llama de la pertenencia, o por el contrario, en ocasiones las personas se sienten avergonzadas por pertenecer a cierta comunidad porque lamentablemente son discriminados por su lengua, su raza y/o vestimenta, forma de hablar etc.

Es realmente preocupante que una tradición se pierda ya que conservarla significa mejorar a gran escala la situación por la que pasamos, porque refleja un sentido de unidad e identidad, basándose como eje fundamental en el respeto y otros valores que coadyuvan a mejorar y fortalecer la identidad de todo un país; México en éste caso, pero también crean una diversidad y por tanto una riqueza para no solo fortalece un territorio, sino una región como Latinoamérica, en la que tanta falta hace ya que “Un pueblo no es verdaderamente libre mientras que la libertad no esté arraigada en sus costumbres e identificada con ellas.” Mariano José de Larra.

Integración de los jóvenes en el sistema universitario. Prácticas sociales, académicas y de consumo cultural

12 Nov

Siguiendo con la información de la línea de cultura, en esta ocasión parece muy pertinente abordar el texto del Doc. Adrian de Garay Sánchez “Integración de los jóvenes en el sistema universitario. Prácticas sociales, académicas y de consumo cultural”  

Esta lectura aborda  el tema de las prácticas sociales, académicas y de consumo cultural dentro de distintas  universidades públicas y  privadas de nuestro país. Resulta  interesante los hallazgos encontrados en la investigación; cabe destacar que a lo largo del texto se retoma Bourdieu y los planteamientos teóricos de V. Tinto y A. Coulon, que ayudan a ejemplificar  los hallazgos de la investigación.

Un aspecto relevante en la lectura son los espacios que el Doc. De Garay analiza, me refiero al espacio del sistema académico y el sistema social, en donde se analiza dos dimensiones: la estructura de la organización universitaria y  las prácticas académicas de profesores y universitarios.

Con respecto a estas dos dimensiones se  descubren cosas significativas que definitivamente ayudan a  tener y entender más acerca del conocimiento de  los jóvenes universitarios. Cabe resaltar  que el Doc. De Garay  para realizar su trabajo de investigación, retoma categorías  como estrato socio-económico, posesión de bienes culturales en la actividad escolar y prácticas académicas, en donde se arrojan datos que  demuestran que los jóvenes universitarios dedican poco tiempo a los estudios, además de señalar el poco capital cultural que los estudiantes traen al ingresar a la universidad. Otro factor que se menciona en  la lectura es la preocupación ante  la incapacidad de la institución educativa de generar estrategias que permitan que el alumno universitario tenga interés y un  acercamiento  a la cultura.

Entre otros datos que pueden mencionarse es que  la integración universitaria no depende del factor económico, ni cultural, no obstante, se hay  otros factores que intervienen en esta dinámica, como la edad, género, escuela de procedencia, estado civil, ambiente escolar, practicas pedagógicas del los maestros y condición laboral de los estudiantes.  Con los datos que se consideraron el Doc. De Garay se permite realizar una última categorización donde concluye que el 37% de los estudiantes se integran mejor al sistema social que al sistema académico de la universidad, y sólo 13% se integran totalmente a ambos sistemas.

Como se mencionó anteriormente, la investigación realizada por el Doc. De Garay posibilita  tener una interpretación más amplia con respecto a los jóvenes universitarios, así como ayudar a comprender la percepción que tiene los jóvenes de la cultura y las dinámicas que se establecen en el espacio universitario.

Bbliografía:

De Garay, A. (2004). Integración de los jóvenes en el sistema universitario. Prácticas sociales, académicas, y de consumo cultural. Barcelona, México. Ediciones Pomares.

Márquez Montes Dulce Carolina

 

La “inteligencia” mexicana: Octavio Paz

12 Nov

laberinto

Anahí Alvear Navarrete

Comenzar a observar, identificar, analizar, comparar, comprender y en consecuencia poder explicar, es asunto arduo y complejo de realizar como sujeto del tejido social y cultural. Ahora bien, cómo saber identificar entre los humanos quiénes son sujetos que se rigen por el sentido común; aquellos que afirman lo que creen y creen lo que ven, en contraposición de los sujetos reflexivos; aquellos que se preguntan y cuestionan lo que ya conocen, reflexionan principalmente cuál es su modo de construir conocimiento.

Es así que reflexiono cómo identificar el intelecto actual de los jóvenes, y a modo de citación, rescató lo que Octavio Paz dejó en claro lo que había sido en su momento  la razón mexicana en su obra de El laberinto de la Soledad. De qué se caracterizaba, de qué carecía y qué pretendía:

Por un lado se encuentra el miembro de la generación del Ateneo, quien fue participe de la batalla contra el positivismo. José Vasconcelos sabía que toda educación entraña una imagen del mundo y reclama un programa de vida. Aunque no era católico ni jacobino, tampoco era neutral. Así que quiso fundar una enseñanza sobre la tradición, del mismo modo que la Revolución se empeñaba en crear una nueva economía en torno al ejido.

Vasconcelos resuelve la cuestión al ofrecer su filosofía de la raza iberoamericana. El lema del positivismo, “Amor, Orden y Progreso”, fue sustituido por el orgulloso “Por mi Raza Hablará el Espíritu”

Y por otro lado, durante la época en que rige Lázaro Cárdenas, la Revolución tiende a realizarse con mayor amplitud y profundidad. La obra de Cárdenas consuma la de Zapata y Carranza. La necesidad de dar al pueblo algo más que el laicismo liberal, produce la reforma del artículo tercero de la Constitución. “La educación que imparta el Estado será socialista… combatirá el fanatismo y los prejuicios, creando en la juventud  un concepto racional y exacto del Universo y de la vida social”.

Además Octavio Paz señala en su obra que el mexicano es un ser que cuando se expresa se oculta, sus palabras y gestos son casi siempre máscaras. Los mexicanos no hemos creado una “forma” que nos exprese. Por tanto, la mexicanidad no se puede identificar con ninguna forma o tendencia histórica concreta, es mas bien una oscilación entre varios proyectos universales, sucesivamente trasplantados o impuestos y todos hoy inservibles. La mexicanidad, así, es una manera de no ser nosotros mismos, una reiterada manera de ser y vivir otra cosa. En suma, a veces una máscara y otras una súbita determinación por buscarnos, un repentino abrirnos el pecho para encontrar nuestra voz más secreta.

Así pues, nuestra filosofía mexicana debe afrontar la ambigüedad de nuestra tradición y de nuestra voluntad de ser, que si exige una plena originalidad nacional no se satisface con algo que no implique una solución universal.

Es por ello que he destacado lo plasmado por Paz, porque sería pertinente evitar toda ceguera de conocimiento, e impedir el error y la ilusión sin antes indagar, si los jóvenes en la actualidad viven como el resto del planeta  , en una “coyuntura decisiva y mortal, huérfanos de pasado y con un futuro por inventar. La Historia universal es ya tarea común. Y nuestro laberinto, el de todos los hombres”.

octavio paz

5 Nov

Las tradiciones como forma de identidad de un pueblo.

Por: Sulma Denice Gutiérrez Anaya. 

Rosa de castilla decorada para hacer una de las figuras de la Contradanza de las Varas en Tequixquiac.

Rosa de castilla decorada para hacer una de las figuras de la Contradanza de las Varas en Tequixquiac.

“Un pueblo sin tradición es un pueblo sin porvenir”. Alberto Lleras Camargo.

A continuación se presenta breve mente la importancia de estudiar una tradición así como las implicaciones que tiene ésta para fortalecer la identidad de un pueblo.

Los estudios antropológicos e históricos nos indican que la identidad se desarrolla a partir del reconocimiento, identificación y revaloración  de los patrones culturales de una comunidad como: las tradiciones, costumbres, modos de vida, cosmovisión y todos los elementos que son herencia del pasado.

“La mejor cultura son tus raíces”. Kant.

Ésta investigación surge a raíz del interés y la curiosidad por saber el significado de cada uno de los elementos de la “Contradanza de las Varas”; una tradición ancestral que surge aproximadamente  en el año 1652 y que desde entonces es característica del municipio y en general de la región.

También surge como un anhelo personal de conocer que es lo que significa tanto el vestuario, las figuras que realizan y también las representaciones para la comunidad, ya que soy originaria de ahí y por qué no se puede amar algo que no se conoce, además con la preocupación de que las futuras generaciones tampoco lo conozcan y por tanto no lo valoren, como los jóvenes que ya no lo toman como algo suyo, es decir ya no se identifican, sino que les interesan otros aspectos.

Lo que se espera a futuro con esta investigación es que con el uso de teorías principalmente comunicativas se puedan abordad el uso e interpretación de las identidades culturales no solo de los danzantes sino de todos los habitantes a los que son miembros de esta comunidad y que por tanto de una u otra forma los identifica.

Así pasa a nivel macro, con todas las tradiciones y costumbres de los diferentes lugares que hay en el país, una tradición fortalece la identidad de un pueblo, arraiga sus orígenes y mantiene encendida la llama de la pertenencia, o por el contrario, en ocasiones las personas se sienten avergonzadas por pertenecer a cierta comunidad porque lamentablemente son discriminados por su lengua, su raza y/o vestimenta, forma de hablar etc.

Es realmente preocupante que una tradición se pierda ya que conservarla significa mejorar a gran escala la situación por la que pasamos, porque refleja un sentido de unidad e identidad, basándose como eje fundamental en el respeto y otros valores que coadyuvan a mejorar y fortalecer la identidad de todo un país; México en éste caso, pero también crean una multidiversidad y por tanto una riqueza para no solo fortalece un territorio, sino una región en la que tanta falta

¿”Valemadrismo” o indiferencia?

5 Nov

me vale madre valemadrismo

Anahí Alvear Navarrete

En una encuesta elaborada en la Facultad de Estudios Superiores Acatlán, sobresalieron ciertas connotaciones que los jóvenes universitarios de las carreras de comunicación y actuaría, le designan a su identidad mexicana.

En su mayoría, alrededor de un 75% de los encuestados consideran que su identidad mexicana tiene que ver con un conjunto de tradiciones y culturas, no lo suficientemente arraigadas como para aceptarlas como una representación propia. Además que se refiere a pertenecer a una sociedad que tuvo una historia en particular y que ahora la cultura que se fue construyendo, es la que es practicada actualmente.

Por otro lado el 15% afirmó que la identidad mexicana es implantada desde el momento que nacemos, que posteriormente se ve expresada en las costumbres, tradiciones y en la ideología. Y que además, es un conjunto de culturas extranjeras que han ido conformando la estructura del mexicano a lo largo de los años. Se trata de “una cultura no bien definida, sólo se puede decir que está llena de tradiciones”.

Y  por último el 10% definió a su identidad mexicana, aquella basada en el “valemadrismo” , es decir, “un ser que no encuentra seriedad en nada”.  El vivir en la fiesta y en el relajo, son características que los jóvenes universitarios conciben para construir su propia identidad.

Asimismo, la pregunta de si se consideraban nacionalistas y en qué medida, los resultados apuntaron  que el 95% no se considera nacionalista, debido a que nunca se han identificado a ningún sentimiento patriótico, y de serlo, se apegarían al sistema, del cual se sienten indignados. Y el otro 5% aseguró ser nacionalista debido al nivel de conciencia que posee, no tanto por la acción a nivel magnitud, sino porque de manera individual si participan.

Incluso esta falta de patriotismo queda remarcada en la pregunta acerca de cuándo se ve manifestada la práctica nacionalista , y el 96% señaló que en ninguno de los momentos designados en la encuesta, el  2% sólo practica su nacionalismo cuando algún extranjero habla mal de México,, otro 1% cuando hay partidos de algún deporte donde participe el país, y el otro 1% señaló que ejerce su nacionalismo los 365 días del año.

Por lo anterior sería pertinente analizar posteriormente, si esa desgana por considerarse no nacionalistas, es acaso una enajenación a una identidad colectiva erigida por determinadas tradiciones y costumbres, o mas bien es una muestra de un resentimiento  a un sistema político y económico impuesto por los poderes hegemónicos que manejan al país, o ya en última instancia es señal  de un sentimiento de inferioridad sólo en si mismos, o a comparación con otros países.

Y finalmente, descubrir si ese “valemadrismo” es una representación simbólica de las costumbres, tradiciones y modos de comportamiento de los mexicanos de tomar las decisiones a la ligera y vivir la vida como un vaivén , o mas bien se trata de una indiferencia de participar activamente en circunstancias que le competen a la sociedad para transformarla progresivamente.