Archivo | octubre, 2013

Visibilizar la trama más que el desenlace

30 Oct

Por: Josue C. Vega Navarrete

“Ha pasado que historia se convierta en palabras

ha pasado que el mundo se convierta en palabras

ha pasado que un hombre se convierta

en palabras, palabras, palabras…”

Silvio Rodríguez

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Las palabras aquí expuestas centran sus esfuerzos en dar cuenta de la construcción, ubicación temática y los periodos históricos de la obra intelectual de Manuel Martín Serrano a lo largo de 37 años. La finalidad es hacer una primera aproximación a la obra, centrándose en el desarrollo, sin hacer un análisis o un profundo estudio de éstas, esperando que esta segunda empresa se ayude de la intención aquí propuesta.

Para su comprensión se han dividido los 123 documentos encontrados, entre libros y artículos, capítulos de libros y prólogos de libros, términos, tesis de grado y demás donde el teórico español tiene una influencia directa, en dos grandes criterios: según su contenido y según su tiempo o periodo. Para el primero los temas se ha dividido en tres: contenidos que versen sobre epistemología, teoría y metodología; que versen sobre comunicación; que versen sobre cambios sociales. Para el segundo son cinco periodos, los cuales se tomaron a partir de los años en los que se publicaron sus principales obras.

Para los efectos antes planteados se ha decidido empezar desde 1970, año en el cual Manuel Martín Serrano publica su tesis doctoral “Origen y situación, comportamientos, perspectivas y valores de 20044 varones útiles para todo servicio” con la cual recibe por parte de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Complutense de Madrid, el grado correspondiente y concluir en el año de 2007 cuando publica el libro “Teoría de la comunicación. La comunicación, la vida y la sociedad” texto que es, según algunos lectores de la obra, el resultado de toda una vida dedicada a la investigación y que además, explora tres temas principales que, a través del tiempo han adquirido cada vez más importancia: los orígenes de la comunicación, la naturaleza de la comunicación y la comunicación humana.

Tomando en cuenta el año de 1970, el primer periodo se ubica hasta el año de 1976 un año anterior a la publicación de “La mediación social”. En los seis años podemos ubicar 17 documentos donde también encontramos el documento con el que inicia esta revisión. Aquí encontramos cuatro libros, tres de ellos ubicados en España y el otro en Francia. En el año de 1976 se publica “El orden del mundo a través de la tv” el único texto de este periodo que se ubica en Francia, con el cual Manuel Martín Serrano obtiene el grado de Doctor de Estado. Encontramos diez artículos de los cuales 9 son en España y sólo uno en Alemania. Con el título de “El conflicto entre innovación tecnológica y cambio cultural” en el año de 1976 se encuentra el único artículo fuera de terrenos españoles. De acuerdo a los temas, tres documentos los podemos ubicar en comunicación: Publicidad y sociedad del consumo en España; El orden del mundo a través de la tv; Marco epistemológico de la obra de A Moles. En el tema de cambio social encontramos cuatro documentos. En el tercer tema, entonces, encontramos diez.

El segundo periodo se ubica entre la publicación de “La mediación social” hasta antes de “Teoría de la comunicación. Epistemología de la comunicación y análisis de la referencia” es decir, entre el año de 1977 a 1980. En este espacio de tiempo la cantidad de documentos se reduce, once documentos, todos desde España, cuatro libros: “La mediación social”,  “Métodos de análisis de contenido”, “Métodos actuales de investigación social” y “Los profesionales en la sociedad capitalista”,  el primero de 1977 los segundos de 1978 y el ultimo en 1980. Encontramos cinco artículos y dos capítulos. De estos once documentos uno se ubica en cambio social, cuatro en comunicación y seis en epistemología, teoría y metodología.

El siguiente periodo va de 1981 a 1985 años entre los cuales se publica “Teoría de la comunicación. Epistemología de la comunicación y análisis de la referencia” y antes de la primera edición de “La reproducción social de comunicación”. Son 18 documentos encontrados, siete libros, cuatro artículos al igual que capítulos de libros, dos monográficos y un prólogo de libro. 16 en España y uno en Perú y uno editado en México. En 1984 se publica la autobiografía de Manuel Martín Serrano por Anthropos, con el título “Del tiempo del silencio al tiempo de la esperanza”. En este tiempo se puede ver la primera referencia de la obra de Manuel Martín Serrano en México. “La producción de comunicación social: Planteamiento metodológico” de 1985 editado por CONEICC. En los temas, siete documentos los podemos ubicar en la epistemología, teoría y metodología; sólo dos en cambio social, uno de estos, “Innovación tecnológica, cambio social y control social” tuvo su reproducción en México en el año de 1986 en Cuadernos de la Comunicación; y nueve en comunicación.

El cuarto periodo se ubica entre los años de 1986 y 1995 tomando como referencia la primera edición de “La producción social de comunicación” y antes del “Informe de la juventud en España, 1996”. Aquí la producción aumenta considerablemente, son 36 documentos, diez libros, donde encontramos una edición de “Teoría de la comunicación. Epistemología y análisis de la referencia” en México en el año de 1993; once artículos y diez capítulos, seis de ellos en terrenos fuera de España. Acerca de los temas abarcados por estos documentos podemos encontrar a ocho en cambio social y epistemología, teoría y metodología, y 20 en comunicación.

El último periodo que revisamos va desde la publicación del “Informe de la juventud en España, 1996” en 1996 hasta el año de 2007 cuando se publicó “Teoría de la comunicación. La comunicación, la vida y la sociedad”. 41 documentos encontramos, doce libros, donde en el año de 2004 en España se edita por tercera ocasión “La producción social de comunicación”; nueve artículos de los cuales seis son en España, dos en Perú y uno en Colombia; 16 capítulos, donde doce son en España, uno de España-México con el título “La gesta y la parábola en los relatos de la comunicación pública” en 1998, uno en Colombia con el título “La mediación de los medios” en 1997, y otro en Alemania en el año de 2002 con el título “ Lecturas y lectores desde la juventud española”. Acerca de los temas se encuentran únicamente tres documentos en epistemología, teoría y metodología: dos artículos, “Para reconstruir el sentido que tiene el intento de desconstruir las ciencias sociales” y “La vocación de la sociología académica española. Desde el tiempo de las utopías al de la contrautopia” ambos de 2006 y un libro: “Teoría de la comunicación. La comunicación, la vida y la sociedad” del 2007, texto con el que se termina la revisión. El comunicación encontramos doce documentos y en cambio social se encuentran 26 documentos donde uno de los temas principales es la juventud.Imagen

Ahora bien, tomando en cuenta los 123 documentos son 37 libros, 39 artículos y 47 documentos en diversas presentaciones. De todos los documentos revisados provienen de seis países distintos, tres europeos y tres del continente americano. Dos son de Alemania; dos de Colombia; dos de Francia; tres de Perú; seis en México, tomando en cuenta la primera edición en este país de “La producción social de comunicación” en el año de 1994 año de la segunda edición de este mismo libro en España y que en 2004 se publicara la tercera edición; 108 de España, país de donde es originario el teórico de la comunicación. Apropósito de los temas de toda la obra podemos decir que, en epistemología, teoría y metodología tenemos 34 documentos; en el tema de comunicación tenemos 48 y en cambio social encontramos 41 documentos.

Es importante decir que los periodos son distintos entre sí acerca del número de años que tiene cada periodo, observando que en los tres primeros periodos los años no pasan de seis, mientras que, en los últimos dos los años son más cercanos a los diez años cada uno. En el primer periodo, los textos se centran más en la epistemología, teoría y metodología (primer tema) con 10 de los 17 documentos dejando en comunicación (segundo tema) tres y en cambio social (tercer tema) cuatro. En el segundo periodo se sigue centrando en el primer tema, con seis documentos, pero loes estudios en comunicación se acercan mucho con 4 dejando para nuestro tercer tema sólo un documento para completar los once de ese periodo. En el tercer periodo, que cuenta con 18 documentos, los esfuerzos se centran en el segundo tema (comunicación) con nueve, dejando al primer tema con 7 y al tercer tema con dos. Cosa parecida observamos en el cuarto periodo, de los 36 documentos el primer y tercer tema cuentan, cada uno, con ocho documentos, mientras que los estudios de comunicación tienen 20. En el último periodo los esfuerzos se centran principalmente en el tercer tema, con 26 documentos, dejando al segundo tema con menos de la mitad con relación al tercer tema con 12 y con únicamente tres documentos en el primer tema.

Revisados los aspectos generales de la obra, intentaremos ver el desarrollo de la obra, en otras palabras, ya conocemos las cuentas, ahora veamos los cuentos. Al hacer una revisión general, ya se dijo que la intención no es hacer un análisis profundo, podemos ver que durante el proceso las intenciones y temas se van centrando, primero, en estudios epistemológicos concretándose en teorías y metodologías, esas ideas se pueden ver reflejadas, en una segunda etapa, en los estudios que versan sobre comunicación, para, posteriormente, ver que los estudios tienen pueden encontrar impacto en la sociedad y en los cambios que éstas sufren. Pensar en un principio en la génesis de las cosas es de vital importancia. La comunicación en esencial para el desarrollo de las sociedades, es precisamente por ello que, estudiarla y comprenderla es necesario para entender cómo se reproducen y mutan las sociedades.

Conocer y re-conocer el proceso de desarrollo de una disciplina o, de algún asunto, es tal vez, más importante que la materialización. Darle importancia a la trama, más que al desenlace, al camino caminado que a la meta final y al desarrollo del pensamiento que a las ideas, es una visión diferente del mundo que hoy, nos piden que actuemos. Para una mejor actuación, una actuación verdadera, podríamos seguir el ejemplo de Manuel Martín Serrano y su obra, pensar antes de actuar, utilizar la teoría y su epistemología para plantearnos métodos ad hoc para problemas compartidos, es, como dice y para quien escribe, dice bien, no hay mejor teoría que la práctica.

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¿Apatía o desilusión?

29 Oct

Fabián Orlando Hernández Carranza

¿En realidad los jóvenes son apáticos frente a las situaciones de carácter político en las que se encuentran inmersos, con las que tienen contacto y que de alguna u otra manera padecen de sus beneficios o de sus contras? ¿Los grupos juveniles se rehúsan por naturaleza a relacionarse con el mundo político? Estas preguntas que se plantean, pasan a ser parte de un imaginario colectivo que a través de los años se ha desarrollado y ha cobrado fuerza hasta posicionarse como una doxa que ocupa los territorios simbólicos de la mayoría de la población.

Incluso los mismos jóvenes que son víctimas de tan severa afirmación, la aceptan como tal y la llevan a cabo como una práctica natural dentro de esta etapa de su vida, pocos son los que se alteran y se inician en un proceso que busca la ruptura de esta idea.

El escenario luce un tanto desolador ya que las estadísticas, las encuestas y los informes a través de sus datos duros, de sus cantidades y números han venido confirmando este pensamiento: juventud-apatía. Por un lado según la Encuesta Nacional de Cultura Política y Prácticas Ciudadanas (ENCUP, 2012) nos muestra que más de la mitad de la población (65%) declara tener poco interés en la política, y el 44% dice que el trabajar en una causa común resulta muy difícil organizarse con otros ciudadanos. Estos datos que se refieren a la población en general nos ofrece un diagnóstico negativo, ya que por un lado nos muestra que efectivamente existe un nivel generalizado de apatía frente a la política, pero también nos revela que nos cuesta trabajo relacionarnos, organizarnos, y coordinar acciones con los demás para conseguir un objetivo.

Si acudimos a otro de estos informes, en los que se hace referencia exclusivamente al sector juvenil, podemos constatar que la situación no cambia mucho, pues de acuerdo a la Encuesta Nacional de Valores en Juventud 2012, la mayoría de los jóvenes mexicanos mencionan estar poco o nada interesados por la política (89.6%) estas percepciones parecen respaldar la idea de que los jóvenes presentan una extendida apatía hacia la política.

Según estos datos el mexicano, y especialmente el joven mexicano es apático, y por si esto no fuera poco, los mexicanos nos distinguimos por ser los latinoamericanos más desilusionados con nuestro sistema político (Ackerman, 2011) ya que de acuerdo con el estudio Latinobarómetro 2011 el 73% de la población encuestada está insatisfecha con el funcionamiento de la democracia en nuestro país; sólo el 31% tiene algo de confianza en el gobierno; el 55% cree que la corrupción es el problema más importante para el ejercicio de una plena democracia.

Son datos estremecedores que nos muestran que la población es apática pero por ciertas razones, son tan altos los niveles de insatisfacción y desconfianza, que acaban por generar en los mexicanos una desilusión, depresión e inacción ciudadana. No ven en el Estado la capacidad para resolver los problemas del país, y se genera un pesimismo ciudadano bastante pronunciado, en el que ya no ve a la participación ciudadana como elemento de cambio y transformación (Ackerman, 2011)

Es necesario aclarar que los datos que presentan estas encuestas son de carácter descriptivo, ya que sólo nos dan una aproximación al fenómeno estudiado, nos ofrecen información superficial que nos indica hacia dónde tenemos que dirigirnos a estudiar, nos indican ¿cuáles son esos focos rojos que tenemos que conocer y explicar de manera más detallada? sirven como una especie de diagnóstico del fenómeno.

Un primer acercamiento que podemos hacer frente a este fenómeno es desvelar si realmente la población juvenil es apática o se encuentra desilusionada, pesimista y deprimida, pero ello no es suficiente pues tenemos que acercarnos a conocer a los actores políticos que son parte de este fenómeno (los jóvenes)  y conocer las causas de estas posiciones, para que dejen de ser doxas.  Tenemos que “conocer los motivos que subyacen a las decisiones y conductas de los actores, ideas, valores y sentimientos que los orientan y que explican su actuación” (Moya Palencia, 1982)

Es por ello que resulta indispensable conocer ese lado subjetivo de la vida política que es propio de la cultura política, ya que al conocer la cultura política del sujeto nos estamos adentrando a un conocimiento más profundo, comprensivo y exacto de su actuar, de su participación. Mediante este conocimiento podemos alejarnos de los discursos deterministas y establecidos que permean nuestra sociedad, por lo tanto un primer paso necesario para el abordaje de la participación ciudadana es la Cultura política “como algo que explica el comportamiento político de la población mexicana o de alguno de sus sectores, estratos o grupos; de aquellos elementos que son responsables de la participación de los actores en la vida pública” (Moya Palencia, 1982)

Referencias:

Ackerman, M. J., 2011. De la insatisfacción a la indignación. Proceso, Issue 1827, pp. 51-52.

Encuesta Nacional de Cultura Política y Prácticas Ciudadanas. (2012). recuperada el martes 15 de Octubre del 2013, disponible en:http://bit.ly/R0qQGT

Moya Palencia, M., 1982. Democracia y participación. México: s.n.votos1

BRECHA EN EL SILENCIO

29 Oct

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Angélica Castelán García

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Comunicación y Género

29 Oct

¿Investigación Feminista?

Por: Arlette Torres Muñoz

El feminismo es una linterna, su luz es la justicia que ilumina las habitaciones oscurecidas por la intolerancia, los prejuicios y los abusos. 

Nuria Varela

Cuando hablamos de feminismo, llega a nuestra mente las llamadas políticas de igualdad, los movimientos sociales que apoyan a las mujeres y algunas veces lo ligamos a la literatura, pero ¿y en la investigación? ¿Será sólo el eje la mujer?

Es el feminismo, un discurso político que se basa en la justicia, la mezcla de teoría crítica y movimiento social; como teoría crítica en sus investigaciones se encuentra una amplia gama de temáticas, por “su campo conceptual abarcativo, complejo e interdisciplinario” (Castañeda, 2008), además de ser desde sus primeras investigaciones y análisis, la relación de los sexos uno de sus pilares, atravesada por un eje de poder; dice Olivia Tena (2002) que “las reflexiones feministas surgidas en la academia, en el proceso de construcción y descubrimiento de una epistemología y metodología alternativas, han incluido a los varones en su discurso, no obstante que en el trabajo empírico se dio por llamar estudios de mujeres a lo que en realidad ha sido investigación feminista, acerca de los sistemas de género que reproducen y mantienen una condición femenina subordinada y una condición masculina dominante y opresiva”.

Al llevar en el centro de su temática la misoginia y la estructuración de la opresión de género, hay en la actualidad la necesidad de ver la cuestión y saber si se ha cimbrado y qué tanto de ser así la jerarquización social, “ver las consecuencias de ello y transformar las relaciones de poder entre géneros” (Lagarde, 2012).  Empezar a identificar los casos en los que la constitución y reproducción de la desigualdad genérica se han roto. No solamente identificar la dominación o igualdad de un sexo en relación con el otro, sino ver también qué pasos han funcionado y cuáles han sido las condiciones sociales, culturales y políticas que los han llevado por ese camino, para así poder eliminar cualquier forma hostil o sutil de inferiorización, ridiculización, exclusión, violencia y opresión de las mujeres.

En la investigación feminsita se debe de tener en cuenta los vínculos conceptuales entre los sexos, el género,” las condiciones sociales que definen situaciones específicas (etnia, clase, raza) y otras dimensiones adscriptivas (edad, parentesco, sexualidad, religión)” (Castañeda, 2008) y el contexto (las condiciones sociales, culturales y políticas) que rodean a esos sujetos.

Feministas de diversas épocas, sociedades y culturas han considerado que “para enfrentar y desmontar el patriarcado es ineludible eliminar los poderes de dominio de los hombres y construir la igualdad entre mujeres y hombres” (Lagarde, 2012), el analizar las experiencias de hombres que en el Siglo XXI viven con una conciencia de género y buscan lo mismo que el feminismo, esa puede ser una de las claves para cambiar el orden social genérico, eliminar del mundo los géneros opuestos que se ligan por la opresión. Porque el feminismo y las mujeres somos un factor de cambio social, sin embargo hombres y mujeres somos actores con igual de importancia para lograrlo.

En la instauración del patriarcado, las dimensiones en donde se encuentra a la mujer como inferior al hombre es tanto en lo político, social, cultura y en la ciencia; no basta que haya mujeres en ciertas áreas, también debe de permear en la ideología la igualdad en todos los aspectos como prioridad, tener un compromiso político con el cambio social que lleve a la igualdad. Es por ello que el feminismo es el camino a la justicia y que “dentro de sus reflexiones  que des-cubren a la mujer como sujeto social, des-cubre también al varón como tal e igualmente construido por la cultura” (Blazquez, 2012), una cultura que puede ser eliminada para llegar a una mejor convivencia entre seres humanos.

Pensamiento Feminista

Pensamiento Feminista

Referencias:

Blázquez, N., Flores, F. & Ríos, M. (2012) Investigación feminista. Epistemología, metodología y representaciones sociales. México: CEIICH

Castañeda, P. (2008) Metodología de la investigación feminista. Guatemala: CEIICH
Lagarde, M.  (2012) El feminismo en mi vida. Hitos, claves y topías. México: Inmujeres DF

AGENDA 21 DE LA CULTURA

29 Oct

Los datos arrojados  por la Encuesta Nacional de Hábitos y Consumo Cultural 2010, precisaron el poco interés que existe por parte de la sociedad mexicana  hacia la cultura, y en el caso del sector juvenil se identificó un acercamiento más frecuente a la cultura comercial, sin embargo, a raíz de estas cifras  es importante  saber ¿Cómo ha respondido el gobierno mexicano ante estos resultados? O existe algún tipo de programa que ayude a fomentar la cultura de una manera más efectiva.

Sí bien es cierto, hoy en día existen varias instituciones y programas encargados de impulsar la cultura en México. Cabe resaltar que dentro de los programas para fomentar la cultura, existe una propuesta llamada agenda 21  de la cultura, que se aprobó  el 8 de mayo del  2004 en Barcelona; esta propuesta  fue aprobada por ciudades y gobiernos locales de todo el mundo,  cuya  finalidad es establecer las bases de un compromiso  tanto de las ciudades como de los gobiernos locales para el desarrollo de la cultura.

La agenda 21  de la cultura llegó  a México en el año  2011, y con su implementación la Secretaría de Cultura afirmó que su ejecución ayudaría a incorporar normas  que  beneficiarán  la construcción de políticas culturales dinámicas  y actualizadas, además de ejercer nuevas prácticas para que la cultura sea accesible para todos. Con esta agenda se hace hincapié  en el proceso de reconocer la diversidad cultural, la cohesión social y la relevancia que tiene la cultura como fuente generadora de riqueza y desarrollo económico.

Actualmente  son  450 ciudades, gobiernos locales y organizaciones de todo el mundo que están conectados a la agenda 21, además  integran la comisión de cultura CGLU, que agrupa a ciudades,  organizaciones y  redes que trabajan en la relación de políticas culturales locales y de desarrollo sostenible.

Es importante mencionar que la agenda 21 está compuesta por 67 artículos, que se distribuyen en  tres apartados. El primero habla de Principios, y  en él se expone la relación de la cultura con los derechos humanos; el apartado dos abarca los compromisos, y básicamente se refiere a la relevancia y centralidad de las políticas culturales;  el último apartado es de recomendaciones, el cual  invita a reflexionar el papel  que tiene  la cultura en una sociedad, así como   la necesidad  de que la cultura se vea reflejada en los programas, los  presupuestos y los organigramas de los diversos niveles del gobierno ( local , nacional, estatal).

La agenda 21 de la cultura representa una opción para  fomentar la cultura a través de  implementar políticas culturales, no obstante, seria relevante analizar que tanto ha incrementado los niveles de cultura a partir de  la ejecución de dicha propuesta.

 

Dulce Carolina Márquez

 

Pedagogía de la Autonomía: ¿la pastilla azul o la pastilla roja?

29 Oct

Daniel E. Vargas López

A lo largo de tu vida has pisado y atravesado múltiples salones de clases. Desde el kínder hasta la universidad el método de tus maestros ha sido siempre diferente: mientras unos te enseñaron el deber ser en la sociedad, otros en cambio te hicieron ver que la sociedad estaba profundamente podrida. Sin embargo, ninguno de ellos te enseñó que su trabajo se construía en relación  al diálogo establecido contigo y con tus compañeros, que ellos también se podían equivocar o que a partir de tu curiosidad fuera de la clase podrías generar reflexión crítica que te permitiría, sobre la práctica, transformar el mundo.

Es así como Paulo Freire, durante los últimos años del siglo XX, se cuestionaba acerca de aquellos elementos que los docentes debían considerar para que favorecieran la autonomía de los educandos y superar las barreras impuestas por la educación bancaria y las cadenas de los opresores. Dichos planteamientos fueron señalados en su libro “Pedagogía de la Autonomía”.

La docencia no es nada sin la discencia. De esta manera, quien enseña aprende al enseñar, y quien aprende enseña al aprender. Desde tiempos remotos, hombres y mujeres descubrieron que era posible enseñar su aprendizaje. Se entendía entonces que el enseñar se diluía en la experiencia realmente fundadora de aprender.

Es en este sentido, como se describe en Pedagogía del Oprimido, que “la educación debe comenzar por la superación de la contradicción educando-educador. Debe fundarse en la conciliación de sus polos, de tal manera que el educador se transforma en educador-educando y los educandos en educando-educador.” (Freire, 1970)

De esta manera, la enseñanza no es una transferencia de conocimiento, pues esto indicaría que el docente es dueño de la verdad absoluta. El papel del docente no implica tener absoluta razón sino todo lo contrario: hay que ayudar al educando a desarrollar sus propios pensamientos. La enseñanza, en estos términos, es propiciar al educando dar un paso de la ingenuidad a la criticidad.

La ingenuidad es producto de una práctica docente espontánea, de un saber hecho de experiencia, al que le falta el rigor metódico que caracteriza a la curiosidad epistemológica del sujeto. Por ello es fundamental tener en cuenta que el pensar acertadamente, que supera al ingenuo, tiene que ser producido por el mismo aprendiz en comunión con el profesor formador.

No obstante de esto, es necesario tener presente la conciencia del inacabamiento, la  cual hace referencia a que donde hay vida hay inconclusión. Estamos hechos no para ser perfectos ni para ser inmunes a todo tipo de errores. Esta conciencia es lo que funda la educación como proceso continuo.

Además, la convicción de que el cambio es posible y asumir el compromiso de intervención implica problematizar el presente y asumir el futuro como problema; reconocer que el mundo no “es” sino “está siendo” y por eso “puede ser” diferente, lo cual requiere de los sujetos no sólo su comprobación sino el compromiso de la intervención para cambiarlo.

El compromiso es un elemento que permitirá darle mayor coherencia al discurso teórico y a las propias acciones. Decir y hacer son dos verbos que no debieran estar separados, ya que así se evitarían múltiples contradicciones que surgen en el discurso del docente.

Esta coherencia implica forzosamente no casarse con lo establecido, sino un cuestionamiento permanente a lo ya definido, ya que a través de este se podrá ejercer la praxis que conjuga acción y reflexión. Hay que tener en cuenta que esta praxis se ve envuelta por un contexto histórico, por lo cual surgen desafíos ante los cambios y la novedad en un orden social.

La educación, en última instancia, no se puede entender como una práctica fría, sin alma, en la cual los deseos, los sentimientos, los sueños, las pasiones, las emociones, o incluso la justa rabia debieran ser reprimidas por una especie de dictadura racionalista.

En cambio, la capacidad de diálogo verdadera en la educación, donde los sujetos dialógicos aprenden y crecen en la diferencia, sobre todo en su respeto, es la forma de estar siendo coherentemente exigida por seres que, inacabados, asumiéndose como tales, se tornan radicalmente éticos.

Es así como, después de haber recorrido parte de la obra de Paulo Freire, tú, supuesto docente en formación, deberás plantearte si te tomas la pastilla azul o la  pastilla roja. Si tomas la pastilla azul seguirás con aquellos elementos que has visto de los  otros profesores que tuviste a lo largo de tu formación y creerás lo que quieras creerte. Si en cambio tomas la píldora roja podrás seguir la línea de Freire, o alguna otra parecida, que pretenda no sólo enseñar por enseñar, sino enseñar para poner a reflexionar y criticar a tus alumnos para que surja una praxis que pretenda cambiar el mundo como se conoce.

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La opción, a fin de cuentas, está en tus manos…

 

 

Referencias

Freire, P. (1970). Pedagogía del Oprimido. México: Siglo XXI.

Freire, P. (1997). Pedagogía de la Autonomía. México: Siglo XXI.

Estrategias de pedagógicas y dinámicas de grupo utilizan los maestros para fomentar la lectura

29 Oct

Sofía Denisse Contreras Díaz

 

Las palabras claves que se utilizaran en la para la construcción de un objeto de estudio  (Fomento a la lectura) son:

  • Desarrollo cognitivo
  • Método de enseñanza
  • Estrategias
  • Hábito
  • Materiales y actividades
  • Lectura

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Estas palabras son eficaces para la construcción de nuestro objeto de estudio; estrategias de pedagógicas y dinámicas de grupo utilizan los maestros para fomentar la lectura   a  nivel primaria.

Según Piaget, el desarrollo cognitivo es como un proceso de construcción de estructuras lógicas, explicando a partir de la participación de ciertos mecanismos endógenos, dentro de las cuales la intervención del medio puede ser “facilitadora” u “obstaculizadora”. El desarrollo hace referencia a cambios en la naturaleza y organización de la estructura y la conducta de un organismo sistemáticamente relacionados con la edad. Son los cambios evolutivos, y por tanto, acumulativos e irreversibles.

Los métodos de enseñanza, la habilidad que tenga el maestro para extraer de ellos el mejor provecho. Así como no existe un método único, un único modo de enseñar, tampoco cabe decir que un determinado método es incondicionalmente mejor que otro. El  buen maestro sabe que se debe cambiar de método según la actividad educacional de que se trate; no se siente obligado a usar siempre el mismo, e incluso puede valerse de una combinación de diversos métodos.

Los materiales y actividades para construir una clase deben contribuir a motivar y estimular el proceso de aprendizaje, esos recursos deben de responder tanto a los temas del programa como a las tendencias y madurez del grupo. . La diversidad de actividades favorece la creatividad del educando y da singularidad al ambiente del aula.

Las estrategias se distingue como la dirección del proceso educativo que permite la transformación del estado real al estado deseado, respaldada de un sistema íntegro de acciones, las cuales se prevén entre los alumnos y los educadores, encaminado a la consecución de los objetivos.

La lectura una actividad cognoscitiva, que implica una relación constructiva en la que intervienen texto y lector. El lector construye una representación mental del texto -modelo de significado- que es una de las representaciones posibles de éste. Es decir que la lectura es la interpretación del mensaje escrito a partir de la información que proporciona el texto, de sus características y de los conocimientos del lector.